El Athenaeum: La Vengadora del Alba

Ha pasado tanto tiempo desde mi última redacción. Tiempos de cambios se han alzado sobre mí. Pero ya es hora de despertar… es hora de volver… Un nuevo continente ha surgido hace tiempo y con el nuevas y ricas historias. Es hora de que El Athenaeum vuelva… modificado no solo por las enseñanzas de las grandes bibliotecas de Azeroth y Terrallende… En mi tiempo de ausencia encontré otro camino… un camino de oscuridad y fuego… el anteriormente cazador que habéis conocido como el “Llamaestrellas” o “el Heraldo del Lore” se ha ido, ahora con las enseñanzas de los Eredar, el Vencedor del Crepusculo, el Titán del Lore ha renacido…

Y qué forma de empezar mi regreso mostrándoles la historia de un arma que sufrió un cambio algo parecido… Revola ruk ul zilthuras mordanas

La Crematoria, la Vengadora del Alba

Durante el asalto a Roca Negra en la Segunda Guerra, el alto señor Mograine de la Mano de Plata recogió un misterioso cristal oscuro procedente de un brujo orco muerto. El cristal, conocido como la “esencia viva de la oscuridad,” era original de Draenor. Tras tocarlo, su mano se llenó de profundas heridas que no pudieron ser curadas.

Mograine ocultó el cristal en secreto hasta que las primeras oleadas de La Plaga llegaron a Lordaeron. Fue entonces cuando se lo mostró al resto de líderes de la Mano de Plata sugiriendo que deberían buscar el polo opuesto al cristal, – una manifestación de la Luz Sagrada en sí misma – para impedir la inminente devastación que los ejércitos de no-muertos causarían. Mograine, intentó destruir el cristal delante de todos con un hechizo pero, inesperadamente, el cristal absorbió la Luz Sagrada y se volvió su propia antítesis; un cristal de luz pura similar al que se estaba refiriendo anteriormente a sus compañeros. Se decidió forjar un arma con el cristal, que pudiera ser capaz de reducir a los no-muertos a cenizas gracias al poder de la luz que de ella emanaba. Así nació Crematoria.

Mograine y Fairbanks viajaron a Forjaz, donde el rey Magni Barbabronce forjó la espada en La Gran Forja, imbuyéndola con ira y venganza por la muerte que sufrió su hermano Muradin Barbabronce cuando cayó ante Agonía de Escarcha en Rasganorte.

Corrupción

Tras la disolución de la Mano de plata debido a la traición de Arthas, los líderes restantes se unieron para combatir la Plaga en lo que quedaba del reino de Lordaeron, conocido ahora como las Tierras de la Peste. Fundaron la Cruzada Escarlata y la Crematoria se convirtió en el arma más letal en su arsenal, tanto que no tardo en llamar la atención de Kel’Thuzad. Balnazzar, en posesión del cuerpo del Gran Cruzado Saidan Dathrohan manipulaba los planes de la Cruzada para los propósitos de la Legión Ardiente, pero aun no tenía suficiente poder. Después de que Mograine manifestara su intención de atacar Entrañas, Balnazzar puso en marcha un plan para eliminarlo y así proteger así a su hermano Varimathras que estaba sometido por Sylvanas, la líder de los renegados.

Balnazzar hizo un pacto con Kel’Thuzad para liquidar a Mograine que conllevaría el sacrificio de muchos miembros de la Plaga que servirían de carne de cañón para que los poderosos Señores del Terror siguieran al mando de la región. Balnazzar corrompió al hijo de Mograine, Renault y juntos urdieron una emboscada para su padre. Renault llevo a Alexandros y Fairbanks a Stratholme, donde legiones de muertos vivientes les esperaban para emboscarlos. Renault se escabulló sin ser visto mientras se produjo el ataque. Durante la refriega, Fairbanks cayó y acabó sepultado entre una gran pila de cadáveres que le pasaron por encima mientras que Alexandros continuaba reduciéndolos a cenizas con la Crematoria. Las oleadas de hordas de estos seres parecían inacabables pero al fin, tras más de tres horas de lucha, y al ver que ya no quedaban más enemigos, Alexandros cayó rendido al suelo agotado y sin aliento dejando caer la Crematoria. En ese momento, Renault cogió la espada y a traición atravesó el cuerpo de su padre por la espalda, corrompiendo la espada en el acto. Alexandros fue resucitado por Kel’Thuzad como caballero de la muerte, reclamando la Crematoria Corrupta para sí, y fue emplazado en Naxxramas como líder de los 4 jinetes – en su memoria nada quedó de su antiguo honor y gloria. Por su parte, Renault se convirtió en comandante del Monasterio Escarlata y gracias a él Balnazzar consiguió el control absoluto de la Cruzada Escarlata. La Cruzada se convirtió en un vano destello de lo que en su día fue la Mano de plata y con el paso del tiempo y gracias a la influencia de Balnazzar, cayó en decadencia, arrastrando a sus miembros hacia un fanatismo tan absoluto que acabaron eliminando a todos aquellos que no compartieran sus creencias y costumbres.

El Renacer

Algunos miembros de la Cruzada pronto se dieron cuenta de que algo pasaba. Descontentos con la radicalidad y el fanatismo de los altos mandos, formaron el Alba Argenta. Entre sus miembros se encontraba Darion Mograine, hijo menor de Alexandros. Darion guió una misión al interior de Naxxramas con la intención de liberar a su padre de la influencia de La Plaga y acabar con Kel’Thuzad y su ciudadela del terror. Un grupo de 40 héroes acompañó a Darion combatiendo contra los horrores que encontraban dentro de la necrópolis. Tras muchas horas de lucha, se encontraron con los 4 jinetes; Darion reconoció inmediatamente a uno de ellos, Alexandros Mograine. Luchando codo con codo, Darion y sus héroes los derrotaron. Tras observar los restos de su padre en el suelo, Darion se acercó a él y cogió la Crematoria corrupta, e inmediatamente escuchó un susurro de ultratumba, era la voz de su progenitor que le exigía venganza: la muerte de su hermano y traidor: Renault Mograine. Sin tiempo casi para reponer fuerzas, Darion partió hacia el monasterio, mientras que los héroes acabaron con Kel’Thuzad (aunque debido a la traición de Iñigo Montoya no fue finalmente destruido).

Mientras, en el Monasterio Escarlata, Darion llegó ante su hermano y lo desafió. La lucha entre los dos fue intensa, Darion cayó al suelo y Renault se abalanzó sobre él con la intención de rematarlo. Fue entonces cuando la Crematoria corrupta emitió una nube de humo verde que tomó la forma del Alexandros Mograine. Renault al ver a su padre suplicó perdón, pero el espíritu de Alexandros lo decapitó instantáneamente.

 

Tras la muerte de Renault Mograine, La Plaga descubrió la base del Alba argenta: la Capilla Esperanza de la Luz. Su ejército doblaba al de los paladines de la luz y era cuestión de tiempo antes de que cayeran derrotados. Darion se inmoló para salvar el alma de su padre y a los fieles de la orden de acabar convertidos en siervos de Arthas. Al instante, el campo de batalla se fue arrasado por una onda de luz inmensa que destruyo a los invasores. Lo único que quedó fueron las figuras de Kel’Thuzad y de Darion Mograine, con la espada corrupta aún clavada en su pecho. El exánime le confesó a Darion lo mucho que estaba deseando sacrificar a su propio ejército si con eso conseguía reclamar para sí el alma del último de los Mograine, tras lo cual transformo a Darion en un Caballero de la Muerte para que fuera su próxima mano derecha. Así fue como Darion pasó a convertirse en siervo de la Plaga y a poseer la Crematoria Corrupta.

La Nueva Crematoria

Después de tantos años sin saber nada del arma, se descubre que su nuevo portador es Darion, el cual se encontraba en su bastión flotante: Acherus.

Bajo las órdenes del Rey Exánime, Darion lanzó un ataque contra el Alba Argenta en la Capilla Esperanza de la Luz. Durante la batalla, la espada corrupta dejó de obedecer a su portador y, cuando los caballeros de la muerte se vieron forzados a rendirse, apareció en escena Tirion revelándoles que todo era una trampa a la que los había enviado el Rey Exánime. Tras esto, el propio Arthas se materializó en el lugar para terminar con el paladín. Al verse traicionado, Darion le cedió la Crematoria Corrupta a Tirion, lo que la purificó al instante recuperando el poder de la Luz Sagrada original y obligando a Arthas a retrocede.

Tirion se convirtió a partir de entonces en el portador de la Crematoria. Sin embargo, algo hizo que al trasladarse a Rasganorte perdiera la espada. Sin saberlo, los aventureros de la Alianza que se encontraban en el Fiordo Aquilonal, le ayudaron a recuperarla, entregándole el artefacto secreto de las catacumbas de Utgarde. Tras volver a Valgarde, Tirion bajo la apariencia de un clérigo se despojó de su atuendo y reclamó el artefacto que resultó ser la Crematoria. Ya con ella, se desplazó a Corona de Hielo donde inició el asalto a la Ciudadela de La Plaga.

Durante la batalla final contra el Rey Exánime, Tirion se enfrentó al Arthas. Tras ser encerrado en un bloque de hielo, pidió ayuda a la Luz y consiguió liberarse. Fue entonces cuando en un choque de armas, la Crematoria destrozó a Agonía de Escarcha, dejando escapar las almas que había atrapadas en su interior.

Actualidad

En la actualidad la Crematoria sigue en manos de Tirion en Vaga del Amparo, la nueva fortaleza de la Cruzada Argenta.

Antes de finalizar, un saludo a la Sacerdotisa de los Naaru Brudell, por hacerme acordar que la historia no solo está en humanoides, no-muertos o dragones, sino que también está en objetos legendarios los cuales parecen tener vida propia.


10 respuestas a “El Athenaeum: La Vengadora del Alba

  1. Una anotacion 🙂 si quieren estar presentes en uno de los episodios de la historia, entren a ” Antigua Ladera de Trabalomas” en la Taberna, veran una reunion entre heroes de la alianza que tiene que ver con el nacimiento de esta espada :), es una pequeña joya dentro de wow 🙂 saludos!

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