Historia de Warcraft: Yrel

¡Hola a todos y bienvenidos a un nuevo artículo de la Historia de Warcraft! Yo soy Juanin y en un intento de aprender más sobre el universo expandido de Warcraft voy a escribir sobre diferentes personajes, momentos y lugares que definen la historia del juego. En esta ocasión quiero echar un vistazo a Yrel, la paladín draenei que ya disponible en Heroes of the Storm y que tendrá una nueva aparición en Battle for Azeroth. ¡Ten cuidado! Este artículo contiene spoilers de la expansión, pero te avisaremos cuando eso suceda. Ahora si, vamos a ello.

El rescate

Las fuerzas de Azeroth asaltan el Portal Oscuro y se adentran en Draenor por primera vez.

Conocimos a Yrel en Draenor durante la apertura del Portal Oscuro por parte de la Horda de Hierro, un ejército de orcos liderado por un Grommash Grito Infernal de una línea de tiempo paralela a la nuestra. Cuando los héroes de Azeroth intentaron adentrarse en parte de las minas de esclavos que alimentaban la maquinaria de guerra de la Horda de Hierro, se encontraron con un niño llamado Luuka que pudo esconderse de los orcos y pide protección de tres capitanes que son más crueles que el resto. Los héroes logran derrotar a dos de ellos pero al encontrar a la tercera, llamada Ankova, se topan con una draenei que la había asesinado. Esa draenei era una esclava que había sido separada de su hermana, secuestrada y forzada a cavar para encontrar recursos para el Clan Sombraluna como muchos de su especie. Ahora había aprovechado una oportunidad para realizar el primer asesinato de su vida. Su nombre era Yrel, y era una estudiante en el Templo de Karabor, un magnífico edificio draenei en el que residía el líder de su pueblo, el Profeta Velen.

Yrel se unió al héroe y sus acompañantes a través del Asalto al Portal Oscuro, sanando a los aliados heridos en combate. Tras la caída del Portal, las fuerzas de Azeroth se vieron atrapadas en Draenor y se separaron. Yrel acompañó a un héroe de la Alianza sobre un navío de la Horda de Hierro y se dirigieron al Valle Sombraluna, donde el héroe construiría una fortaleza para enfrentar la amenaza de la Horda de Hierro.

La Estrella Oscura

Yrel y el Profeta Velen llegan a Caída de la Luna junto al héroe.

Tras ayudar al héroe de Azeroth a construir su fortaleza, Yrel lo llevó a conocer los alrededores a la vez que se embarcó en la búsqueda de su hermana Samaara en el Pueblo Embaari. Ambos fueron recibidos por los locales con los brazos abiertos, pero no hubo tiempo para celebrar: los draenei viviendo en los alrededores del Observatorio Teluuna habían sido atacados por los orcos del Clan Sombraluna y necesitaban toda la ayuda que puedan obtener. Samaara, Yrel y el héroe viajaron al lugar para encontrarse con el Profeta Velen y ayudar, pero se separaron para terminar con las amenazas en el pueblo. En medio de todo, Ner’zhul logró capturar a Samaara en el observatorio y logró escapar con ella además de varios otros prisioneros, dejando atrás una criatura oscura para hacerse cargo de Yrel y el héroe.

Tras derrotar a la criatura, el héroe, Trel y un grupo de cazadores draenei llamados Rangari fueron enviados por Velen en búsqueda de los draenei secuestrados. Tras infiltrarse en el campamento orco de Shaz’gul, donde presumían que estaban las víctimas, los Rangari fueron capturados y ejecutados mientras que Yrel fue forzada a ocultarse y el héroe plantó una serie de explosivos cuidadosamente. Cuando el héroe finalmente encontró a Yrel, ella se veía destrozada por haber perdido a sus compañeros. El héroe la animó a seguir luchando y juntos lograron escapar tras detonar los explosivos plantados en todo el poblado.

Tras volver a salvo, el héroe viajó al norte a encontrarse con Rulkan, la antigua pareja de Ner’zhul, para aprender más sobre las motivaciones del orco para unirse a la Horda de Hierro y obtener una piedra angular que permita acceder a esa zona restringida. Más adelante, el héroe se encontró de nuevo con el Profeta Velen y su aprendiz Yrel para planear la entrada a la Fortaleza de Angustia. El héroe usó la piedra angular para entrar y bajar las barreras, permitiendo que el resto del grupo pueda escabullirse. En medio de su sigilosa búsqueda, lograron escuchar una conversación entre Ner’zhul y Grommash Grito Infernal, el Jefe de Guerra de la Horda de Hierro: habían logrado hacerse con una poderosa arma con la que asediarían el Templo de Karabor: una Estrella Oscura. Tras su retirada, una poderosa criatura del vacío quedó en su lugar, y el grupo la derrotó.

Pese a la prisa, Yrel encontró a su hermana Samaara acostada en un altar. Ya era demasiado tarde. Samaara le pidió a Yrel que fuera fuerte, y tras morir Yrel le prometió que se haría fuerte y protegería a su pueblo. Todos regresan a Embaari para luego buscar a Ner’zhul. El Asedio de Karabor estaba pronto a iniciar; las naves de la Horda de Hierro estaban a punto de llegar y la Estrella Oscura ya estaba siendo invocada por el orco. El héroe, Velen y Yrel intentan detenerlo y hacerlo entrar en razón, pero el orco logra completar el ritual. En ese momento, el Profeta le entrega la Marca de los Naaru a su discípula y utiliza su poder y cuerpo para detener el avance de la Estrella Oscura, la cual logró purificar para convertirla a su forma original, la naaru K’ara. Pese a esto, Ner’zhul logra escapar y el Asedio de Karabor inicia.

Deseosa de honrar el sacrificio de su mentor, Yrel se dirigió al Templo de Karabor para luchar contra los orcos en lugar de huir como lo sugirió el Vindicador Maraad. Gracias a la ayuda del héroe y de K’ara logró derrotar a las fuerzas de la Horda de Hierro y así salvar el templo. Tras eso todos volvieron a Embaari para anunciar la primera gran victoria contra los orcos.

La Vindicadora

Tras detener el avance de la Horda de Hierro en el Valle Sombraluna, Yrel, Maraad y el héroe se adentraron en la espesa selva del sur de Gorgrond para poder encontrar artefactos y poder que les ayudara a derrotar a la Horda de Hierro. Sus esfuerzos los llevan a un nuevo enfrentamiento contra los orcos en sus propias tierras, pero a través de la campaña Yrel empezó a notar la ira con la que Maraad cargaba al ataque. Tras su victoria en Gorgrond movieron sus esfuerzos a salvar la ciudad de Shattrath del avance enemigo en Talador. La ira de Maraad creció, y Yrel se preguntó si la Luz podía seguir ardiendo dentro de él.

Mientras que Thaelin y Gazlowe de la Horda trabajaron para echar a andar una poderosa bomba que lograron capturar del enemigo, los comandantes lucharon contra la Horda de Hierro hasta poder llegar a Khadgar en la Bahía de Shattrath. El Archimago pidió la protección de los aliados que están ahí presentes, entre ellos Yrel, para poder ejecutar un hechizo que neutralizaría todas las fuerzas de la Horda de Hierro. Tras hacerlo, las fuerzas se apresuraron para encontrarse con Puño Negro, el comandante enemigo, luchando contra Orgrim Martillo Maldito. Yrel, Maraad, Khadgar, el orco Lobo Gélido Durotan y su esposa Draka se unen a la batalla. El héroe aprovechó la oportunidad para hacerse con el control de un navío de asedio, y mientras tanto el combate contra Puño Negro llegó hacia otro barco. Khadgar le ofreció al héroe ayuda para unirse a Yrel, Durotan y Maraad, pero Puño Negro encendió una serie de artilugios sobre la nave que explotan sobre el grupo.

Yrel sobrevivió sólo gracias a que Maraad usó su poder para poner un escudo sobre ella en lugar de si mismo, sacrificando su vida. Puño Negro intentó acabar con Durotan, pero Yrel logra distraerlo lo suficiente para alejarlo del peligro. Juntos lucharon contra el líder orco hasta que fueron teletransportados por Khadgar a un lugar seguro para no salir heridos por una bomba que lanzaron para destruir la nave de asedio de Puño Negro. Pese al escape del orco, Yrel y sus aliados pudieron detener el ataque y salvar su ciudad.

El siguiente movimiento de Yrel tras ayudar al héroe a mejorar su Fortaleza fue dirigirse a la región de Nagrand, donde un asentamiento draenei llamado Telaar estaba siendo atacado fuertemente por el clan Grito de Guerra liderado por Garrosh Grito Infernal. Yrel comanda que se arregle un nuevo asentamiento de la Alianza en la zona, y junto al héroe y sus fuerzas logra erradicar las amenazas de los Ogros de Gran Magullador, y los clanes Grito de Guerra y Filo Ardiente al punto de poder tomar a la fuerza un asentamiento en el área central de Nagrand donde capturaron a uno de sus líderes, el orco Uruk Rajaenemigos, y a la mayoría de los guerreros que poblaban el lugar. Tras esta victoria, las fuerzas de la Alianza se prepararon para atacar la ciudad fortaleza de Grommashar, donde habitaba el nuevo Jefe del clan Grito de Guerra Garrosh Grito Infernal. Tras batallas durísimas contra gronns y orcos, Yrel y las fuerzas invasoras lograron avanzar hasta la misma puerta del trono, donde luchó contra Garrosh hasta que un orco de Azeroth llamado Thrall los interrumpió para retar al Jefe a un duelo a muerte en el Trono de los Elementos. Tras la derrota de Garrosh, Yrel y los demás líderes de la Alianza y la Horda se juntaron para poder planear los siguientes pasos en la guerra contra la Horda de Hierro.

Yrel se enfrenta a Garrosh Grito Infernal.

Tras el combate, Yrel fue invitada por el Concilio de Exarcas a pasar por la Prueba de Fe, un rito de iniciación que busca probar a algún individuo para formar parte de un selecto grupo de líderes draenei. El héroe acompañó a Yrel a través de las diferentes pruebas dentro de Auchindoun en las cuales tuvo que demostrar su valor, entre las que tuvo que batirse en un enfrentamiento amistoso contra el espíritu de su amigo Maraad, quien le aseguró que ella está lista para los desafíos a seguir. Tras completar otras tareas necesarias en diferentes lugares del mundo, Yrel llega al Templo de Karabor donde se le asignó derrotar a los Exarcas Akama, Naielle y Maladaar, saliendo victoriosa del encuentro. Su ascenso a Exarca fue celebrado por toda la población, pero no había tiempo para descansar. La Horda de Hierro estaba aún oculta en la Jungla de Tanaan, y era necesario ir con todo lo que estuviera a mano para poder tomar control sobre las puertas que llevaban a esa zona. Yrel lideró parte del ejército que fue dispuesto para realizar el ataque que terminó en la muerte de la Jefa Azuka Filo Furioso y un enfrentamiento contra el Jefe de Guerra de la Horda de Hierro, Grommash Grito Infernal.

Guerra contra la Legión

El éxito de la campaña del héroe de la Alianza llevó al Rey Varian Wrynn de Ventormenta a visitar la fortaleza emplazada en Caída de la Luna y alistar los planes para invadir la Selva de Tanaan. Se decidió que la mejor forma de invadir sería por mar, por lo que un embarcadero y una flota naval era necesaria. La investigación de los rangari descubrió que había varios orcos desertando de la Horda de Hierro tras la toma de poder del orco Gul’dan. Uno de ellos era responsable por el diseño de sus navíos, y estaba encerrado en un tren prisión que llegaría a los Muelles de Hierro. Yrel se adelantó para poder ganar terreno en el lugar. Junto al héroe, lograron abrir el tren y liberar a los orcos prisioneros, entre los cuales se encontraba Solog Roark, el diseñador de la Flota de Hierro, quien traicionado, derrotado y solo, decidió ayudar al héroe a construir un embarcadero y una flota en su fortaleza. Tras la construcción del primer barco de transporte, el archimago Khadgar y Yrel se unieron al héroe para empezar la invasión de la Jungla de Tanaan. Al inicio la lucha no fue dura, pero pronto descubrieron que la Jungla estaba bien defendida con cañones de energía vil. Los asaltantes de la Alianza lograron abrirse camino y llegar a un lugar en el cual pudiesen establecer una base de avanzada llamada Vigía del León, donde Yrel se quedó por un tiempo para defenderla de los ataques que venían de la jungla.

Yrel, Khadgar y Varian Wrynn en la Fortaleza de Caída de la Luna.

Más adelante, Yrel recibió noticias de actividad del Concilio de las Sombras dentro de Auchindoun, donde junto al héroe y la Dama Liadrin descubrieron que los Sargerei, una facción de draenei que habían desviado su fe a la Legión Ardiente, había entrado al templo para extender corrupción y devastación. Yrel, y el resto se adentraron en Auchindoun para liberar el lugar de la presencia corrupta de la Legión. Mientras tanto, un orco llamado Teron’gor se estaba alimentando de las almas de los draenei enterrados en el lugar hasta que una Sargerei, Tirana Velhari, se encarga de llevarlo de vuelta a la Ciudadela del Fuego Infernal donde sería derrotado mucho más adelante.

Tras la batalla, Yrel y el héroe volvieron a Vigía del León, donde recibieron a un brujo de Gul’dan que se rindió ante la Alianza para avisar de un evento horrible que estaba a punto de suceder: Gul’dan usaría un artefacto conocido como la Clave de la Condena para corromper a las fuerzas elementales de la jungla y cortar su vínculo con el mundo de Draenor. Tras recolectar algunos objetos para poder llegar al lugar donde se realizaría el ritual destructivo, Gul’dan logra usar la Clave para hacer enloquecer al elemental. El héroe destruye al elemental y la Clave, y Yrel se lo agradece.

Tras un tiempo, el héroe de la Alianza logró detener varios avances de la Horda de Hierro a través de todo Draenor, lo cual ayudó a los esfuerzos de los Draenei. Para celebrar esto y ayudar al héroe en su cruzada, el Archimago Khadgar se reunió con Yrel y los otros Exarcas y juntos visitan al naaru K’ara, quien bendijo un anillo de poder para el héroe. Yrel aprovechó el momento para agradecerle al héroe por ayudarla a salvar su mundo. El héroe usó el poder de este anillo para adentrarse en la Ciudadela del Fuego Infernal junto a otros aventureros de Azeroth, liberar al orco Grommash Grito Infernal de su encarcelamiento y enfrentar al orco Gul’dan. Sin embargo, el orco no estaba corto de planes y logró invocar a uno de los líderes de la Legión: el eredar Archimonde. Yrel, Khadgar, Grommash y los aventureros de Azeroth logran derrotar a Archimonde tras una ardua batalla, pero Gul’dan ha desaparecido. Aun así, la victoria significó la liberación de Draenor, por lo que Yrel ofreció su ayuda al archimago Khadgar en forma de agradecimiento si alguna vez la necesita, y en ese momento se prometió trabajar junto a los orcos para reconstruir su mundo.

Los Iluminados

¡Cuidado! Esta sección contiene spoilers de Battle for Azeroth. Estos spoilers han sido obtenidos a través de datamining, así que actualizaremos cuando sepamos bien la historia.

[toggle title=”Haz clic aquí para ver el spoiler”]

Tras la victoria en Draenor, Yrel se convirtió en la Alta Exarca de los draenei. Junto a los orcos, limpiaron la existencia de la Legión de su mundo pero pronto se encontraron sin un enemigo al cual combatir. Bajo la influencia de los naaru (posiblemente K’ara), los draenei intentaron traer a los orcos al camino de la Luz. Mientras que muchos de ellos accedieron, otros no quisieron tomar este camino y fueron forzados a tomar la Luz a la fuerza o morir. Los orcos mag’har, quienes lograron escapar a la corrupción, vieron a esos orcos como traidores a sus costumbres y sociedad, y les dieron el nombre de “Iluminados” por apoyar la tiranía de la Alta Exarca Yrel.

Los Orcos Mag’har lograron escapar de Yrel y Los Iluminados hacia Azeroth.

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Esperamos que hayas disfrutado de la historia de Yrel. Hay muchos otros personajes y lugares de Azeroth con historias impresionantes que contar, pero por ahora nos quedaremos aquí. ¡Nos vemos en la siguiente Historia de Warcraft!


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